Balance del rinoceronte naranja. Primer mes intentando vivir sin gritos

Buenas noticias, llevo sin gritar-gritar, lo que se dice soltar improperios con cara de loca en voz alta, más de cinco semanas. El tiempo que hace que salí del armario y escribí aquí sobre el reto del rinoceronte naranja, es decir, de intentar vivir sin gritar a nuestros hijos, y os invité a uniros. Ahora es el momento de hacer un primer balance y de invitar a quienes os lo perdistéis y sintáis que tenéis el mismo problema a sumaros

texto alternativoCecilia Jan expone en el blog 'De mamas & de papas' su experiencia de estar un mes sin gritos, una meta que se ha propuesto para poder dialogar con los hijos de una manera más adecuada sin el uso de los gritos en los enfados con los más pequeños. A menudo, los padres y madres hacen uso de este recurso para hacer callar a los hijos e hijas o para que dejen de portarse mal, sin embargo, el uso de gritos es un recurso negativo que puede generar ansiedad y frustración en los más pequeños. Desde las teorías de la Parentalidad positiva se comprende que los hijos e hijas deben desarrollarse en un entorno de protección y cariño desde una perspectiva positiva, en la que se empleen herramientas de diálogo, comprensión y negociación entre los miembros de la familia, como medida para que se genere un contexto afectivo.

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